Los niños se entretenían adivinando animales en las sombras que proyectaba el fuego sobre la roca cuando la madre irrumpió en la cueva.
—A dormir. —les dice con dulce severidad.
—¡Nooo! ¡Cuéntanos otra vez la historia de nuestros antepasados!—lloriquean a dúo los críos.
—¡Tsss! —La mujer emite su hastío antes de comenzar con voz solemne— . Dicen los sabios que venimos de una civilización maldita. Los Homo interitus eran tan estúpidos que se destruyeron a sí mismos. Primero pudrieron el suelo que les alimentaba, después intoxicaron el agua que les daba vida, luego llenaron el aire de veneno y, finalmente, enfermaron de odio y se aniquilaron los unos a los otros. Cuando llegó la Guerra Definitiva solo unos pocos sobrevivieron escondidos bajo la tierra…
—¿Y a nosotros, mamá, nos ocurrirá lo mismo? —balbucea, aterrado, el más pequeño—. ¡Por supuesto que no! Nosotros somos más listos, sabremos aprender del pasado...
Y ahora resulta que los de Junts han votado que no a la Ley de Amnistía porque, en su opinión, dejaba demasiados agujeros para que al final le acabasen echando mano a Puigdemont. Pues bueno. La ley regresará a la comisión jurídica y se votará otra vez en un mes, aproximadamente.
Hay quien cree que el PSOE podría hacer más concesiones para que Junts apruebe la ley, pero eso ya lo podían haber hecho ayer, votando a favor las enmiendas propuestas por los nacionalistas catalanes. Y no lo hicieron. Puede que se estén dando tiempo y acaben cediendo más, pero no lo creo.
Así las cosas, hay quien cree que la legislatura está acabada, porque sin los 7 votos de Junts, Sánchez no puede aprobar nada. Pero no es así, en absoluto, al menos en mi opinión.
Una vez superada la votación de investidura, para forzar la marcha de Sánchez habría que ganarle una moción de censura, y mucho me temo que Junts no puede pagar tampocio el precio de votar esa moción junto al PP y VOX.
Y si no se vota la moción de censura, los presupuestos pueden prorrogarse aún un par de veces, hasta bien entrado 2026. Hay más leyes aparte de los presupuesto, pero también más modos de aprobarlas. Se pueden sacar decretos y luego validarlos por separado o en conjunto, y ahí puede mezclar churras con merinas el Gobierno del PSOE de modo que, recharzar el conjunto, pueda ser terriblemente dañino para Cataluña y para cualquier partido catalán que las rechace.
En esa opción de validar los decretos por separado o en conjunto es donde entra el demonio de los detalles. ¿Y qué hace Junts? ¿Rechazarlo todo? Eso es un pasaporte hacia la autodestrucción y el PSOE lo sabe.
No, no parece que se haya terminado la legislatura. No parece, a partir de este punto, que a Sánchez le puedan sacar a la fuerza más de lo que por sus cálculos y voluntad política quiera dar.
menéame