Entrar a un edificio y encontrar el portal limpio es algo que ya damos por hecho. Pero pocas veces reparamos en quienes se encargan de quitar el polvo, dejar los suelos relucientes o los cristales nítidos. Detrás de ese trabajo se encuentran, en la mayoría de casos, mujeres expuestas a condiciones laborales precarias y bajos salarios para “la elevada carga de trabajo” que afrontan, por lo que se sienten “invisibilizadas” y reclaman mejoras. Y es que, a diferencia de las camareras de piso —conocidas como las ‘kellys’—que lograron organizarse.
|
etiquetas: empleo , trabajo , limpieza