El coste del almacenamiento en baterías ha caído más de un 90% desde 2010, lo que ha abaratado también las energías renovables. Un nuevo informe de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) concluye que, cuando la energía solar y eólica se combinan con almacenamiento en baterías, ya pueden competir en costes con las nuevas centrales de carbón. En muchas partes del mundo, esta mezcla de renovables y almacenamiento incluso puede salir más barata que las nuevas centrales de gas.