Mi familia cosía balones, a finales de los setenta. Era una práctica común en los pueblos, para sacar algo de dinero cuando no había tanta faena en el campo. Unas cuantas vecinas venían a casa de mi tía y se pasaban la tarde cotilleando mientras cosían.
Me ha recordado a la película, buenísima y si no la has visto estás tardando, " el hombre que pudo reinar" de Sean Connery y Michael Cain , en el que el balón era una cabeza.