Resulta especialmente esperpéntico que servicios de alta especialización técnica y científica, cuyo cometido es salvar vidas mediante el conocimiento médico y la tecnología, sean encomendados a símbolos sobrenaturales que corresponden al ámbito de la fe. “La protección de los profesionales y de los pacientes no depende de patronazgos celestiales, sino de una financiación adecuada, de recursos materiales suficientes y de condiciones laborales dignas para el personal sanitario”...