Esta posición no implica, bajo ninguna circunstancia, defensa política alguna de la administración autoritaria, antidemocrática, antiobrera y antipopular de Nicolás Maduro, quien ejercía de facto la Presidencia de la República. Maduro y la cúpula del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) han sido responsables de graves violaciones a la Constitución, a las leyes y a los derechos políticos, laborales y sociales del pueblo trabajador, creando condiciones favorables para los planes imperialistas de asedio y agresión contra el país...