Cuando este mes se desató un incendio en un centro comercial situado a pocos minutos a pie del Kremlin, uno de los modestos canales rusos de noticias en Telegram envió a un reportero al lugar. Había un problema: los datos móviles no funcionaban en el centro de Moscú, y Telegram, la aplicación más popular del país, estaba siendo bloqueada. “Fue como en 1997”, dijo Sergei Titov, editor del canal Ostorozhno Novosti, quien relató cómo el reportero, incapaz de enviar fotos o videos, llamó al teléfono fijo del canal para narrar:...