En el último año, el gobierno de Donald Trump ha recurrido a la diplomacia no convencional, a la diplomacia de cañoneras y, en las crisis más delicadas, a la diplomacia sin diplomáticos. El martes, el gobierno probó las tres tácticas a la vez. En Ginebra, los enviados de mayor confianza del presidente Trump —su amigo del sector inmobiliario Steve Witkoff y su yerno Jared Kushner— se entrevistaron con los iraníes por la mañana, y luego con los rusos y los ucranianos por la tarde.