El Gobierno de izquierdas aprueba una bajada de impuestos. Pero la derecha vota en contra. La política española es una paradoja. Casi todos los expertos y buena parte de los grupos parlamentarios (algunos con la boca pequeña) están de acuerdo en bajar el gravamen de los combustibles y de la electricidad como primera medida de choque para evitar que la guerra de Irán provoque otra espiral inflacionista, que ya veremos si es suficiente para contener los precios según cuánto tiempo se prolongue el conflicto.