La ofensiva militar impulsada por Estados Unidos e Israel contra Irán no solo está reconfigurando el tablero geopolítico de Oriente Próximo. También está provocando algo que pocos esperaban hace apenas unos años: una fractura visible dentro de la extrema derecha europea. Durante más de una década, estos movimientos políticos encontraron en Donald Trump un referente internacional, un modelo de liderazgo agresivo y una narrativa política basada en el choque de civilizaciones.