El día que la Constitución se votó en el Senado, Torcuato Fernández Miranda, nombrado senador vitalicio por el Rey, no acudió a la sesión. “Se ha ido demasiado lejos”. Ésa era su opinión. “Se ha ido demasiado lejos”. Ésa es una de las ideas hoy dominantes en buena parte de la derecha española. Apunten el siguiente dato. Una mayoría parlamentaria PP-Vox que alcanzase los 210 diputados (mayoría que hoy no aparece en los sondeos), podría aprobar reformas ordinarias de la Constitución.