En noviembre de 1942, durante el marco de la Operación Torch, se produjo uno de los incidentes más surrealistas y peligrosos de la Segunda Guerra Mundial. Un grupo de paracaidistas de élite de los Estados Unidos, pertenecientes al batallón 509, aterrizó por error en el Protectorado Español de Marruecos, concretamente en las cercanías de Melilla. Mientras que los soldados fueron eventualmente liberados tras presiones diplomáticas desde Washington, el gobierno español decidió confiscar los aviones C-47.