En Barcelona, el alcalde socialista ha dicho que a los británicos se les debería prohibir comprar casas, culpando a los extranjeros por los precios desorbitados. Hay una ira creciente entre los grupos de izquierda, pero también entre cada vez más ciudadanos en toda España que tienen dificultades para pagar la vivienda en sus propias ciudades. Sebastià Sagreras, del Partido Popular de centroderecha, advirtió que las regulaciones de la UE implican que estas propuestas no se puedan cumplir y confirmó que su partido votará en contra.