El dinero corrompe. Sobre todo al que no lo tiene. Hay gente que piensa en su pasado y cree que se sentía mejor cuando era más pobre, gente que va a los supermercados en busca de productos tristes, con envoltorios feos, de mala calidad o poco conocidos, tratando de hacer justicia mercantil a los débiles de la estantería. A mí, eso, la verdad, me parecen restos de una póliza de seguros. Antes de que me tocara la primitiva yo también creía en la honradez de la miseria, pero ya me explicó mi sicólogo …