Durante estos días, Andalucía ha quedado bajo un pasillo de borrascas que llegan una detrás de otra desde el Atlántico. Los modelos de AEMET han detectado un bloqueo en el norte del planeta que está obligando a los frentes a bajar de latitud y cruzar el sur de España con lluvias continuadas. Ese cambio tiene que ver con el vórtice polar, una gran masa de aire frío que gira sobre el Ártico. Cuando se debilita, la corriente de aire que guía las borrascas deja de ir recta y empieza a hacer curvas.