La mujer que fue abatida mortalmente por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) el miércoles en Minneapolis parecía «claramente asustada» y estaba intentando marcharse, según declaró a HuffPost un testigo presencial de la muerte, que cuestiona la versión del Gobierno de que el agente de ICE actuó en defensa propia. Emily Heller, de 39 años, salió de su casa sobre las 9:30 de la mañana tras oír silbidos y bocinazos de vecinos que estaban alertando al barrio de la presencia de agentes de ICE.