La patente explica, por un lado, un cambio automático como el que vemos habitualmente, con una palanca que se mueve de forma longitudinal (hacia delante y hacia atrás) con la P, R, N y D convencionales. No obstante, es posible accionar un mecanismo en el que se mueve también hacia los lados, simulando - y esta es la palabra clave - un cambio en H (aunque la patente de Porsche también abre las puertas a que simule un cambio secuencial de manera indistinta). En realidad, la construcción es muy sencilla: la palanca funciona con una superficie des