A raíz de la preparación de este artículo he leído de nuevo bastantes historias de Nicolás y siguen siendo muy disfrutables como adulto. Ahora he comprendido algunos subtextos que se escapan fácilmente de niño. Al fin y al cabo Goscinny era un guionista de primer orden y siempre he tenido debilidad por Sempé, capaz de regalar multitud de detalles y vida en unas pocas líneas de dibujo pese a su aspecto paródico. En definitiva las historias abordan (...) la presión a la que se ven sometidos los niños en juicios académicos y personales...