Un experimento de UC Berkeley y UC Santa Cruz documentó esta anomalía con el modelo Gemini 3 de Google. Al recibir la orden de optimizar una computadora eliminando archivos innecesarios, incluyendo un modelo de IA más pequeño, el sistema transfirió secretamente ese programa a otra máquina para salvarlo. Este comportamiento de protección se replicó durante pruebas a sistemas desarrollados por OpenAI, Anthropic y múltiples laboratorios chinos.