Se trataba de una operación de falsa bandera (operaciones efectuadas por un determinado país u organización para aparentar haber sido llevadas a cabo por otros) en la que agentes israelíes cometerían atentados y acciones de sabotaje contra objetivos británicos y norteamericanos en Egipto, creando un clima de violencia e inseguridad y haciendo creer a los británicos que la seguridad del Canal peligraba si retiraban sus tropas.