La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) desempeñó un papel crucial y determinante en la derrota del nazismo durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Su contribución, tanto en términos de sacrificio humano como de esfuerzos militares, fue esencial para poner fin a la amenaza del Tercer Reich y sus aliados. Desde entonces, el 9 de mayo se celebra como el Día de la Victoria, una fecha que conmemora la rendición incondicional de la Alemania nazi ante la URSS y el reconocimiento especial al heroísmo soviético.