Productos como atún, sardinas, mejillones, maíz o aceitunas suelen estar presentes en la despensa y muchas veces no se consumen en su totalidad en un solo momento. Ante esta situación, muchas personas optan por guardar el contenido restante en la nevera, utilizando la propia lata como recipiente. Sin embargo, este hábito tan extendido puede no ser el más seguro, según advierte el médico Manuel Viso.