LITERATOS. Compartimos fragmentos.
7 meneos
244 clics

Tarde estival

Nos sentamos en la terraza

del café de Levante

y con parsimonia y lentitud

nos tomamos una leche merengada

desbordaa de canela.

El calor, adobiante, no nos permite

hablar de nada ni de nadie.

El camarero,un muchacho rumano,

nos sonrie detrás de su rostro sudorso

y se esconde en el interior

donde el aire acondicionado

salva de la angustia de la calle.

Al atardecer una brisa suave se levanta

y las mesas vacias se llenan

de parejas que se aman ardorosamente.

Es, en ese momento, cuando

abandonamos la terraza

porque a nuestra edad

no estamos ya para contemplar

amores desenfrenados.

José Antonio Labordeta

Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente

5 meneos
434 clics

Los túneles

Todo ser humano tiene que andar a tientas por ese túnel, desde la estación Nacimiento hasta la estación Muerte. Quien busca la fe, busca corredores laterales en ese túnel. Pero lo único que existen son esas dos estaciones, y el túnel se ha construido tan solo para unirlas…

Metro 2033. Dimitry Glukhovsky

6 meneos
773 clics

Los peligros de la estética

Lo cierto es que conocí a una joven, de la penúltima generación «romántica», que después de algunos años de profesar un enigmático amor a un señor con quien, dicho sea de paso, bien podría haberse casado con toda tranquilidad, acabó, sin embargo, imaginándose toda clase de impedimentos insalvables y una noche tempestuosa se arrojó desde una escarpada orilla, una especie de acantilado, a un río bastante profundo e impetuoso y pereció en él, sin duda alguna por culpa de sus propios antojos, solo para imitar a la Ofelia de Shakespeare, hasta el punto de que, si aquel acantilado, escogido y preferido por ella desde hacía mucho, no hubiera sido tan pintoresco y en su lugar se hubiera encontrado una prosaica orilla llana, es posible que el suicidio nunca se hubiera consumado. 

Los Hermanos Karamazov. Fiodor Dostoievski.

7 meneos
739 clics
NUBARRONES DE CORDURA - Ilustración y cuento de O. Mejía

NUBARRONES DE CORDURA - Ilustración y cuento de O. Mejía

Vino desde allí y va hacia allá… La sombra que proyecta sobre el piso jamás se borra, A su paso va dejando cicatrices en la mente de quien la mira........

8 meneos
1755 clics

Uno que conoció a Pablo Iglesias

Trataste de someter a todos los que se te acercaron. Y al marcharse, cada uno se llevó un pedazo de ti en sus cadenas.

Lilith. George McDonald

« anterior1262728» siguiente

menéame