Pues en esfuerzo, ánimo & industria béllica, los caualleros de agora exceden á los antiguos sin comparación. ¿Qué exército de grandes millones de gentes de Darío, ni Creso, ni Xerxes se atreuiera á acometer lo que agora con mucha facilidad vence vn pequeño esquadrón de españoles? ¿Qué tiempo pasado se puede comparar con la brabosidad con que quatro mil españoles vencieron en África la Goleta y el reyno de Túnez? ¿E de los ochocientos que desbarataron á ocho mil turcos quando Su Magestad estaua en Alemaña, en la ciudad de Viena? ¿Y en aquellas victorias de Pauía? ¿Qué Julio César, Alexandro ni Cypión fué más belicoso que nuestro Emperador Carlos? ¿Qué Haníbal fué más industrioso en la guerra que Antonio de Leyua? ¿Qué Pyrrho fué más animoso por el mar que Andrea Doria? ¿Quál Marcelo, Alciuiades ni Milciades fué de más ardid que Barbarroja? ¿Quál Hércules ni Theseo más diestro que Diego García de Paredes? ¿Quál antiguo nunca peleó tan sin nunca se cansar como el rey Francisco de Francia que agora es? ¿Qué capitanes ouo nunca como el Próspero Colona y don Hernando de Aualos, marqués de Pescara, cuya industria y ardid se puede saber por las auentajadas victorias que ouieron con muy pequeños exércitos, los quales si fueran yguales en número con aquéllos que leemos de Cyro, Alexandro y Xerxes, fuera fácil cosa subjectar este pequeño mundo y avn los infinitos mundos que Demócrito escriue que ay?
Cristóbal de Villalón, Ingeniosa comparación entre lo antiguo y lo presente, 1539.
menéame