
El discurso de Meloni que comparte Reverte es abiertamente reaccionario.
Un tipo versado como él debería poder identificar todas y cada una de las palabras clave que no son otra cosa que pura propaganda (cristo)fascista.
Occidente, civilización, Grecia, Roma, cristianismo, sacrificio, individuo, vida (sagrada), HERENCIA, ORGULLO, enemigo exterior, enemigo interior, IDENTIDAD, "(volver a) ser grandes otra vez"...
Reverte especifica que no solo celebra la forma, celebra también el fondo: "palabras, tono y contenido".
El vídeo que comparte el académico de la lengua proviene (la casualidad) de la cuenta de Twitter del líder de Vox en Castilla y León, David Hierro. En dicha cuenta aparece el siguiente tuit fijado:
Es cierto que Abascal lo dijo antes que Meloni, que andan los fachas moscas con Reverte por despreciar a la sucursal fascista patria; pero la cuestión es que, antes de Abascal y de muchííísimos otros, ya lo dijo Mussolini:
"Roma es nuestro punto de partida y de referencia; es nuestro símbolo, o si se quiere, es nuestro Mito".
El discurso de Meloni no es ni novedoso ni profundo como intenta hacernos creer Reverte.
Es la vieja retórica fascista "adaptada" a nuestro tiempo.
El mismo relato que se marca Meloni ha sido utilizado por Trump, Milei, la AfD y probablemente toda la extrema derecha occidental.
El mismo relato que antaño, solo que lo que era "comunismo" ahora lo llaman "izquierda radical". A la "conspiración judeo-masónica" ahora le dicen la "dictadura woke". Al antifascismo, "cultura de la cancelación"...

Reverte celebra una arenga cínica, victimista y fantasiosa que, además de ser la copia de una copia de una copia de..., está compuesta por todos los tópicos y tropos característicos del fascismo.
Un académico de la lengua como él no podría NO entender el significado de "occidente" en ese contexto (que, como afirma Meloni, nada tiene que ver con una cuestión geográfica). O el verdadero significado de "herencia" ("raza blanca"). O de "perdón" ("Hitler did nothing wrong").
Resultaría increíble que un escritor de fama internacional como don Arturo no fuera capaz de descifrar la retahíla de conceptos ultraexplotados por la extrema derecha internacional y los supremacistas blancos que recita Meloni. Que no pudiera encajarlos, asimilarlos, emparejarlos...
Imposible que el libro no le resulte conocido.
Ante tal cadena de imposibilidades improbabilidades podemos afirmar a ciencia cierta que el novelista novelero Pérez-Reverte se ha declarado fascista al haber loado un discurso que lo es abiertamente, y al enarbolar a una reconocida y orgullosa valedora de dicha ideología.
No sabemos si el "señor T" andará "rascando puertas", pero sí que los (neo)fascistas han tocado su timbre y que este no solo les ha invitado a pasar dentro, sino que anima a sus feligreses a que se dejen llevar por (viejos y genocidas) cantos de (una señora rubia) sirena.
Si no diera tanto asco el asunto y fuera tan descarado el apoyo, sería hasta gracioso.
Quitando el olor a incienso, gas y propaganda reaccionaria, el tuit de Reverte se reduce a esto:
"Extrañas" parafilias que se gastan algunos... (Y no me refiero a Arévalo).
He intentado menear el vídeo original, de un programa de la TV francesa llamado "En Société" emitido hace dos días, pero está sólo para suscriptores. Alguien ha capturado el fragmento relevante del vídeo, lo ha subtitulado en inglés y lo ha puesto en X, pero tampoco se puede menear, así que pongo la transcripción del vídeo (la parte relevante) en castellano. Al final incluiré el enlace al tuit, por si alguien quiere ver el vídeo:
Jueza Laurence Le Vert, instruyó el año pasado el caso de Marine Le Pen por corrupción:
"Me gustaría decir lo que ocurrió en mi oficina.
A petición de la Embajada de EE.UU. en París, recibí a 2 personas enviadas por la Administración Trump, supuestamente para hablar sobre Derechos Humanos, tal y como hago a menudo con diplomáticos de aliados de Francia.
Pero rápidamente la conversación giró hacia el juicio de Marine Le Pen, con la idea de encontrar, conmigo o con otros, elementos que indicaran que era un juicio puramente político para impedir que pudiera ser elegida Presidenta. El objetivo era encontrar pruebas de interferencia.
Me quedé tan sorprendida por lo que me estaban diciendo, por el tono (incluso siendo muy educado), que hice algo que no hago nunca cuando recibo a diplomáticos extranjeros: notifiqué lo ocurrido a la Oficina de Asuntos Exteriores, lo que se dijo en la conversación, entendí que era mi obligación hacerlo. Sé que se lo tomaron en serio."
Después comenta sobre jueces y casos de otros países en los que han sido sancionados por Estados Unidos por no fallar, en esos juicios, en el sentido que Estados Unidos quería.
Enlace al tuit:
menéame