La población activa a partir de los 50 años sumó en 2025 un récord histórico de 8,75 millones, una cifra que se ha disparado un 107% desde 2006 y ya supone un 35,3% del total. En el mismo periodo, los trabajadores menores de esa edad se han reducido un 8,4%, pasando de 17,5 millones a 16,1. Esto implica que todo el incremento de la mano de obra disponible en nuestro país durante las últimas dos décadas corresponde única y exclusivamente a los seniors. Desde 2006 la fuerza laboral senior se ha 'comido' en 16 puntos porcentuales a la más joven.