El veneno es inusual entre los anfibios pero las cecilias, que tienen forma de gusano pero que son anfibios, son venenosas además de ciegas y de no tener patas. Hay más de 200 especies de cecilias en los bosques tropicales de tamaños variopintos, algunas gigantes como la Caecilia thompsoni, de Colombia, de hasta 5 pies de largo. La mayoría vive en el subsuelo lo que explica por qué son de los vertebrados menos conocidos y algunas han perdido los ojos por su adaptación a la vida subterránea. Las cecilias tienen dientes y muerden.