Trump fue a la guerra contra Irán sin explicar su estrategia al pueblo estadounidense ni al mundo. Ahora parece que quizá no tenía mucha estrategia en absoluto. Casi tres semanas después del inicio de la guerra, el señor Trump no tiene un plan claro para lograr la caída del régimen iraní, algo que ha dicho que busca. Si su objetivo es más modesto, como la incautación de los materiales nucleares de Irán, no ha presentado ideas creíbles para conseguirlo. Y no ha planificado un efecto secundario previsible de una guerra en Oriente Medio.