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El sueño del trabajo remoto parece que se rompió completamente en España. Cuando contratar a un programador equivale a abrir una empresa entera la cosa se complica

El sueño del trabajo remoto parece que se rompió completamente en España. Cuando contratar a un programador equivale a abrir una empresa entera la cosa se complica

La idea sonaba perfecta: trabajar desde casa para una gran tecnológica, sin mudarse, sin fronteras, con horarios flexibles y sueldo internacional. La realidad resultó ser mucho menos digital: el marco legal español convirtió ese ideal moderno en un rompecabezas burocrático. Según la ley, trabajar desde casa en España equivale a trabajar físicamente en España. Eso significa que una empresa extranjera que quiera contratar a un desarrollador español tiene que cumplir con las mismas obligaciones fiscales y laborales que si abriese una oficina aquí.

| etiquetas: españa , trabajo , remoto , programador , empresa , legislación

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