El Consejo de Estado chino ha publicado dos decretos que no dejan mucho margen para interpretaciones: Uno sobre seguridad de cadenas de suministro industriales, firmado el 31 de marzo. Y otro sobre jurisdicción extraterritorial impropia, publicado el 13 de abril. Juntos forman el arsenal jurídico más explícito que el gobierno chino ha construido hasta ahora para combatir las sanciones occidentales, y para advertir a las empresas extranjeras de que elegir bando tiene consecuencias. Buenas o malas.