Hay 600.000 millones de dólares apostados a que te sientas descolgado con la IA. Y un ejército de influencers cobrando por generarte esa sensación. Te despiertas, desayunas, y entras en X o en LinkedIn. Como cualquier otra mañana desde hace meses, tu feed está lleno de gente fardando del último proyecto que ha hecho con IA mientras dormías.