Y seguro que tu, no te habías enterado…
El Tribunal Supremo ha establecido que los inspectores de Trabajo no pueden entrar en una empresa si el centro de trabajo coincide con su domicilio social —algo muy común en pymes— sin una autorización judicial previa o el consentimiento del empresario.
El impacto es directo y grave para los trabajadores. En caso de accidente laboral, los inspectores ya no pueden acudir de inmediato para comprobar las condiciones reales, las medidas de seguridad o posibles irregularidades. El empresario gana horas o días preciosos para alterar el lugar, modificar pruebas o ajustar la versión de los hechos. Cuando llegue la orden judicial, la escena ya no será la misma.
Esto elimina las inspecciones sorpresa en miles de empresas, debilita el control efectivo de las normas laborales y deja a los trabajadores más desprotegidos frente al fraude, la precariedad y los incumplimientos. La Inspección queda seriamente limitada justo donde más se necesita.
Una decisión que prioriza el blindaje de las sociedades mercantiles por encima de la protección real de las personas. Y apenas se habla de ello.
Ahora mismo, los inspectores de trabajo están tomándola desicion de dejar de hacer visitas, ya que se arriesgan a una demanda PENAL, y sin visitas no se detecta el fraude.
Dónde están las declaraciones de la ministra de trabajo explicando cómo van a solucionar esta cagada?
Si tenéis alguna pregunta sobre cómo funciona la inspección de trabajo aquí estoy.
Preocupante.