La Rocket fue una locomotora de vapor pionera, construida en 1829 por el ingeniero británico Robert Stephenson (1803-1859). Con el objetivo de conceder un premio en metálico, se organizaron rigurosas pruebas de competición, conocidas como las pruebas de Rainhill, para determinar cuál era la mejor locomotora. La Rocket resultó vencedora y fue seleccionada para remolcar los vagones en la primera línea ferroviaria interurbana de pasajeros, entre Liverpool y Mánchester, inaugurada en septiembre de 1830.