#132 Están equivocados, yo poseo El Saber, ¡Y USTED TAMBIÉN PUEDE POSEERLO, EN UNA PRÁCTICA ENCICLOPEDIA EN DOCE TOMOS LUJOSAMENTE FORRADOS! ¡Con la primera entrega, dos piruletas de regalo!
#130 El sentido común dice que no puedes someter a votación algo que está en el cuerpo de otra persona y de lo que puede depender su vida Mientras confundas "sentido común" con "opinión", no llegarás a ningún sitio.
Seguro que alguien dijo eso del partido nacionalsocialista, "con no volverles a votaaaar...". Ya.
#125 No hay obligación alguna. Tú puedes pagar impuestos y disfrutar de las cosas buenas que el trato ofrece, o no pagarlos e irte de ermitaño a algún sitio donde tú pongas la conducción de agua, gas y luz y nunca uses sanidad pública ni una biblioteca.
#126 El sentido común es universal como es universal la ética. Hay ciertas cosas que siempre están bien y otras que siempre están mal, no tiene más secretos.
#127 Si salen -por Dio espero que no- lo que veremos será cuántos piensan que era sano juicio DESPUÉS de las elecciones.
#115 No, lo hipócrita es beneficiarte de algo de lo que estás en contra. Imagina que la tía Anacleta llega a casa de sus sobrinos en Nochevieja. Nada más llegar, dice "qué asco de cena, ugh, croquetas, canapés y pollo asado, ¡qué vulgaridad! En casa de la Nati tienen langostinos, soufflé de marisco y besugo al horno, ¡eso sí que será una celebración, no como esta paletada!". Después de eso, se sienta, no ayuda en nada, no deja de sacar pegas y comparar, pero cuando llega la hora de la cena, se come más croquetas que nadie, deja a los niños sin canapés de jamón y queso porque a ellos les pueden sentar mal, repite de pollo y aún se guarda en el bolso las croquetas que quedan en la cocina, qué menos después de que ha hecho el gasto de venir.
Eso es lo mismo que quejarse de los impuestos y "exprimir lo que puedas de ellos". Si no estás a gusto pagándolos, no uses NADA que provenga de ellos. Lo contrario es tan hipócrita como la tía Anacleta.
#116 La lógica y el sentido común no se rigen por la opinión de la mayoría. Dos y dos siempre van a ser cuatro por más que la mayoría digan que suman 22.
#117 Depende. Si alguien llega diciendo que quiere prohibir el aborto, que la sanidad esté supeditada a la nacionalidad, que la homosexualidad-transexualidad van a ser consideradas enfermedades... no, no quiero darles ninguna oportunidad. No creo que nadie en su sano juicio quiera.
No lo han hecho aquí. Pero sí lo han hecho en Argentina y en EE.UU., ¿por qué darles la oportunidad de que lo hagan aquí? Quiero decir, la cocaína es mala en cualquier país del mundo, no va a cambiar su efecto porque te la tomes en España o en México. Es mala y ya.
#95 Que algo sea elegido por la mayoría no implica que sea justo. Si ahora mismo una mayoría eligiese matarte a ti, sería democrático, pero sería una burrada injusta.
El aborto es un derecho de la mujer, es una intervención quirúrgica que debe estar reconocida en una sanidad universal y gratuita. Quien no quiera abortar que no aborte, pero que no pretenda obligar a nadie a ser madre. Eso es lo lógico.
#80 Te recuerdo que si estás usando internet es porque existen unas infraestructuras que en su día se colocaron gracias a los impuestos. Si no estás de acuerdo con los impuestos, no deberías usarlas.
#2 Es que se piensan que los pobres siempre son los otros, hasta que les toca a ellos. Entonces se echan las manos a la cabeza y "¡pero esto no es lo que me prometieroooooooooooon...!"
Comprar un primer piso en una torre es como que te inviten a comer tarta de bodas y sólo te den una florecita de azúcar. No vale nada.
Ya sé que eso se compra para especular, entre otras cosas porque no vale para nada, NADIE va a querer vivir ahí, es casi un sótano, ¿de qué te sirve esa vivienda "tan luminosa", si no tienes vistas? ¡El sol te llega cuando ya lo han usado todos los demás!
"Como me levante, me cargo a esas hijas de puta". La empecé a ver simplemente porque en aquél momento estaba loca por Steve Carell y acabé bailando yo también. Esa secuencia es ALEGRÍA PURA.
#68 No te creas que dices una tontería, es lo que acaba sucediendo. Se llama "síndrome del paladar quemado" y es muy común entre personas obesas-diabéticas (yo lo padecí). Cuanto más azúcar y sal añades a la comida, más te pide el cuerpo porque las cantidades normales no te saben a nada. Así, puedes acabar poniéndole doce cucharadas de azúcar a una taza de chocolate o gastar un salero completo en cuatro días.