#12 Además, en un movimiento poco habitual en el artista urbano, también mostró parte del proceso de instalación, que se produjo de noche, y con la ayuda de grúas y varios operarios, sin que la policía u otra autoridad interviniese ni nadie alertara por el ruido que producían los operarios.
Los afectados la pagaron, pero desconfiaron y consultaron el caso con otro abogado, quien les confirmó que el juzgado nunca había exigido el pago de ninguna cantidad para evitar el ingreso en prisión del chico.
Esto me parece importante recalcarlo, el corporativismo del oficio no siempre está generalizado. Aunque existe.
Hay un mensaje muy viejo que leí en algún foro, que preguntaba algo así: cuantos informáticos hacen falta para cambiar una bombilla ?. Eran cientos. No los recuerdo todos. Pero un grupo de ellos eran los que corregían los faltas de ortografía de la peña que mandaba los mensajes. Cuando lo leí me reí una barbaridad.
“Es un escándalo. Es indignante, una tomadura de pelo. Es como meter a la zorra en el gallinero meter a un condenado por corrupción, y encima con el tipo de delito que tenía, de modificar contratos, a presidir una comisión de valoración de adjudicación de ayudas de tanto dinero.