Es una vergüenza, y dice poco de los técnicos de seguridad de ADIF, de sus jefes y de toda la cadena de mando hacia arriba hasta el Ministro.
Y me da igual quien esté ahora en el Gobierno, criticaré igualmente las muertes en las residencias de Madrid o el Estado de las carreteras autonómicas en Castilla y León.
La desinformación es algo concreto, los efectos económicos adversos se vuelven abstractos frente a las mentiras.
A los suyos los datos no les importa una mierda.
En Navia se cerraron los ojos durante décadas a los problemas medioambientales de las industrias de la zona.
Ahora se llevan los puestos de trabajo y dejan el impacto medioambiental.
La historia se repite.