Estando de viaje en Noruega (me ocurrió en Lofoten) olvidé el móvil en el banco de un parque. Me di cuenta a la mañana siguiente, al despertar quise hacer uso de él y caí en que me lo dejé en ese parque. Fui a buscarlo hacia las 9 de la mañana y allí estaba. En el banco donde lo dejé.
Me sorprendió muchísimo.
En Japón tengo entendido que ni en las entradas del metro atan las bicis.
Una actitud totalmente envidiable.
Eso es de cuando Pastrana todavía no se afeitaba!
En aquella época tenía un programa de tv que era como un Jackass elevado al cubo. Auténticas barbaridades.
Me sorprendió muchísimo.
En Japón tengo entendido que ni en las entradas del metro atan las bicis.
Una actitud totalmente envidiable.