Y cuando los supervivientes empezaron a hablar, la maquinaria del silenciamiento operó con precisión bancaria.
Los Rothschild, los Rockefeller, los Warburg, los Schiff. Dinastías multimillonarias centenarias que pensadores desde Carroll Quigley hasta Olavo de Carvalho identificaron como los dueños de facto del mundo.
Dinastías que sobreviven a imperios, guerras mundiales y revoluciones porque operan sobre una capa de poder que precede a la política partidista.
Crean bancos centrales, financian a ambos bandos en conflictos, instauran y derrocan gobiernos con la misma facilidad con la que se cambia un empate.
La prensa que dependía de estas fortunas para existir aprendió, a lo largo de dos siglos, a tratar cualquier mención de estos nombres como una patología intelectual.
Los Archivos Epstein entregaron, a lo largo de 3,8 millones de páginas, la confirmación documental de lo que estos pensadores habían identificado durante generaciones: Que existe una capa de poder que opera por encima de los gobiernos, por encima de la ley, y que protege a los suyos con la eficiencia de quienes controlan simultáneamente el capital y la narrativa.
Ghislaine Maxwell es hija del otrora agente de inteligencia israelí Robert Maxwell, que también trabajó para Rusia e Inglaterra y que comenzó contrabandeando armas hacia Israel previo a la Nakba de 1948.
Robert Maxwel fue el que le presentó a su hija Ghislaine a Jeffrey Epstein y quien con toda seguridad entrenó a Ghislaine desde pequeña para ser la sucesora en el negocio familiar.
Hay gente hablando de que de todo este círculo de pedófilos viejos y blancos sólo hay detenida una mujer, pero probablemente esta tipa fuera una de las cabecillas, si no la que manejaba los hilos de todo el tinglado.
Un tinglado con fuertes tendencias supremacistas sionistas, que probablemente fuera montado para poder presionar y chantajear a políticos y figuras mediáticas en favor de los intereses de Israel (y probablemente también de Rusia), como está haciendo ahora mismo Netanyahu con Trump para que se meta en un conflicto con Irán, bajo la amenaza de que el Mossad libere más documentos de Epstein.
#2 Hay mucha gente de ascendencia árabe (también muchos jóvenes que se informaron a través de la red sobre el genocidio) en EEUU que no iba a ir a votar a un candidato que seguía apoyando a Israel y al genocidio, como lo hacen gran parte de los del partido demócrata. Eso significaría para mucha gente autorizar con su voto que se financiara con sus impuestos el asesinato masivo de mujeres y niños.
Recordemos que el genocidio comenzó en el gobierno de Biden que fue el que comenzó prestando todo su apoyo con dinero y armas a Netanyahu.
La mayoría de los políticos norteamericanos de alto nivel, tanto Demócratas como Republicanos, reciben mucho dinero del poderoso lobby sionista AIPAC, uno de los más influyentes y poderosos del país.
Por otro lado, los demócratas ya sabían para las últimas elecciones que una gran masa de votantes no iban a votar a un candidato que apoyara a Israel, pero aún así presentaron a Biden y Harris, de modo que la culpa aquí quizás habría que buscarla más bien de nuevo en el Partido Demócrata y no en los votantes con conciencia.
#80 Mala planificación, no, que las energéticas no han comprado sistemas estabilizadores necesarios para armonizar las frecuencias de las diferentes fuentes de energía, a pesar de saber que son necesarias para evitar este tipo de eventos. Probablemente para ahorrar costes.
Y lo peor es que ahora la factura de la luz va a subir encima como consecuencia de todo ésto.
#2 No es un problema relacionado con su carácter de energías renovables.
El problema es que son fuentes independientes de la red principal (creada por las principales fuentes generadoras, centrales nucleares, hidroeléctricas, etc.), que están coordinadas entre sí para generar una frecuencia (que es la velocidad a la que la corriente cambia de dirección) uniforme.
Esto implica que cada una de estas fuentes independientes normalmente, al añadirlas a otra red, suelen tener una frecuencia algo distinta a dicha red y que, por tanto, se tiene que coordinar con extrema precisión, con la frecuencia de la red principal.
Según tengo entendido, esto se explicaría así:
- La corriente alterna se puede ver como una onda sinusoidal producida al ir girando imanes, generando un campo magnético variable, dentro de mallas de un conductor (generalmente de cobre) en los generadores.
- Este campo magnético variable hace que los electrones cambien de dirección oscilando hacia adelante y hacia atrás, dentro de los cables, alrededor de una posición de equilibrio.
- Este cambio de dirección de la corriente es el que se tiene que coordinar AL MILíMETRO, de manera que las ondas sinusoidales de la corriente producida por cada fuente tenga los picos y los valles de onda en la misma posición.
- Porque si no se da esta coordinación exacta, se pueden acoplar 2 picos o 2 valles de distintas fuentes, generando picos o valles extraordinariamente elevados.
- Esto es lo que produce picos de voltaje que concentra cantidades MASIVAS de energía en puntos concretos de la red, tales que pueden volatilizar un transformador, literalmente.
Estas desintegraciones de transformadores e instalaciones eléctricas (con sus apagones locales correspondientes) han venido ocurriendo con cierta frecuencia en países como Alemania, en especial desde que cerraron sus centrales Nucelares y empezaron a integrar más fuentes renovables, por tanto más fuentes independientes, por tanto, con mayor dificultad para realizar esta coordinación de frecuencias.
Lo ocurrido en España, según yo entiendo que dice Turiel, habría sido esto mismo, pero a gran escala.
#12 El PSOE supuestamente es laico (aunque cuente con miembros y ex ministros del Opus, como Juan Alberto Belloch), pero, atendiendo a todas sus políticas económicas y privatizaciones a lo largo de sus décadas de gobierno, no se puede decir que sea otra cosa que capitalista y neoliberal.
#30 Porque son el tipo de gente que hace o dice cosas grandilocuentes o bien se compran grandes coches, etc. como para compensar otras carencias, como por ejemplo que tuvieran poco nepe.
#1#4 Yo diría que todos estos conflictos, aparte de para apoderarse de recursos (o dificultar su acceso a rivales económicos), es parte también de la misma estrategia: demostrar el poder de occidente y hacer ver lo que occidente está dispuesto a hacer si se desafía su supremacía en el mundo.
Probablemente siempre haya estado relacionado con la decadencia de la economía estadounidense (a la que hoy se une la de Alemania) y a lo que hoy vemos de que países en vías de desarrollo, los BRICS, liderados por China, están ganando poder económico y desafiando a las economías occidentales ganando mercados, evitando usar dólares en transacciones internacionales, etc.
Yo iría aún más lejos siguiendo la lógica Garamendi, es decir: por qué no hacer que los trabajadores reciban absolutamente TODO lo que generan para la empresa en bruto, es decir, su sueldo estipulado (que en la empresa lo generan en 2 días o menos) más toda la plusvalía y que luego ya el trabajador decida cuánto dar a la empresa.
Aunque algo me dice que esto no le haría gracia alguna al Garamendi, no sé.