#24 menos mal que alguien se entera. Aquí se trata de echar mierda al profesorado. La Consejería de turno que salga de rositas por hacer leyes incumplibles.
#82 sí sí y yo me he quedado igual. Sí por los profesores fuera más de una galleta se llevaba algún alumno que es la única señal de comunicación que entiende.
#71 yo también estaba quedándome perplejo leyendo el comentario de marras. El supuesto delito se realiza fuera del centro y esta gente comenta como si hubiera sido en el instituto. Esta gente piensa que los profesores pueden hacer como Harry el sucio en sus películas, pues lo mismo en el instituto, no tienen ni idea que hay unos legisladores a quienes le deben pedir responsabilidades, son los que ellos mismos votan y que hacen que esas leyes sean las vigente y que el derecho a estudiar este por encima casi del derecho a la seguridad y a la integridad de toda la comunidad educativa.
#20 yo vivo en la otra isla capitalina. De mi casa al trabajo solo hay 22 km. Si quisiera ir en trasporte público debería salir dos horas antes aparte del tiempo que utilice para desayunar y vestirme. Tendría que coger tres guaguas. De donde vivo a la pista, de la pista hasta una parada en un cruce, del cruce a mí centro de trabajo. En coche tardo entre 30 o 20 minutos dependiendo del tráfico. Depende de que sueldo te ofrezcan y el sitio donde este ese trabajo.
#11 Tenerife es una pirámide. El problema son las frecuencias del transporte público. A lo mejor desde donde vives hasta el trabajo tienes que coger tres guaguas. Y eso significa salir dos horas antes.
#5 ustedes se piensan que los institutos o los colegios pueden poner los castigos que les dé la gana. Los castigos están tipificados por cada consejería, son los políticos a quienes tienen que pedirles explicaciones de por qué un alumno revienta la clase, hace bullying y se tiene tanta condescendencia con él.
#14 Latinoamérica es propuesto para los idiomas que vienen del latín presentes en América: español, portugués y francés. Para mí es mejor Iberoamérica.
#3 a ti y a tu empresa lo que se le debería es dar permiso para que no pagaran impuestos. Eso sí a construirte tu y tú empresa todas las infraestructuras que usan. Que te pagues tú propio ejército privado también para defenderlo.
#21 y como es posible que hayan sacado lesyes para que personas que estaban en una empresa privada y esa misma empresa pasa a ser pública convierten a los trabajadores en funcionarios de carrera?
En los últimos tiempos, se ha criticado duramente a los profesores y equipos directivos de los centros educativos por aplicar sanciones consideradas "laxas" ante casos de acoso o burlas entre alumnos. Sin embargo, lo que muchas veces se olvida es que **los docentes no tienen libertad absoluta para decidir los castigos**: están sujetos a normativas impuestas por las consejerías de educación, que limitan su capacidad de acción.
Cuando un centro expulsa a un alumno acosador durante tres días, no lo hace por considerarlo suficiente, sino porque **ese es el marco legal que se les exige cumplir**. Los profesores no son jueces ni legisladores; su labor es educar, mediar y, cuando surge un conflicto, seguir los protocolos establecidos. Si estos protocolos son insuficientes, **la responsabilidad no recae en ellos, sino en las instituciones que los diseñan**.
Además, los docentes suelen enfrentarse a un dilema moral: por un lado, la necesidad de proteger a la víctima y, por otro, la obligación de no sobrepasar unas normas que, en muchos casos, priorizan la "reinserción educativa" del agresor por encima de medidas más contundentes. **Si las sanciones fueran más duras por ley, los profesores las aplicarían sin dudar**, pero su margen de actuación es limitado.
Criticar a los profesores por seguir las normas es injusto. Si queremos cambiar cómo se gestiona el acoso escolar, **debemos exigir a las consejerías y al sistema educativo que revisen sus protocolos**, que doten a los centros de herramientas reales para actuar y que prioricen la seguridad emocional de los alumnos por encima de burocracias permisivas.
Los profesores no son el enemigo. Son profesionales que, dentro de un sistema imperfecto, hacen lo posible por educar y proteger. **El problema no es su falta de voluntad, sino la falta de medios y normativas más firmes**. Es hora de dirigir las críticas hacia donde realmente pueden producirse cambios: hacia arriba.