#2 No se ve a notar porque se recorta discretamente de otras partidas. En Madrid ya estamos acostumbrados a que vayan hundiendo poco a poco los servicios públicos.
#6 Esto suena a ilegal. Desde mi ignorancia del tema, si lo llevamos a la hostelería lo es porque es obligatorio que haya una lista de precios. La lista puede variar, pero es la misma para todos.
Si no recuerdo mal el tal Ludendorff era un cabronazo de cuidado. Este tipo fue el que pergeñó el concepto de Guerra Total, y sostenía que el estado natural de los países era la guerra, mientras que la paz era sólo un breve receso. Era también ultraderechista, y echaba la culpa de sus derrotas a los izquierdistas, judíos, y demás. Por supuesto fue uno de los que apoyaron la subida de Hitler al poder.
¿Pero qué cojones es esto? Estoy sorprendido de que este bulto con patas sea capaz de parir un nuevo disparate cada pocas horas.
Pues nada, Rusia, China e Irán a suscribirse. Algo interesante sacarán, sobre todo porque es tan bocazas que acabará por filtrar información secreta sólo por vacilar de que la tiene.
#3 El otro día tuve que hacer un par de recados en hora punta y casi me da un chungo. Compadezco a los que se ven obligados a moverse al trabajo en coche y pierden al día 3 horas encerrados en un atasco.
#22 No creo que un miembro de esa familia de demostrada probidad y visión de negocio haya hecho uso de una técnica tan burda e ilegal como la utilización de información privilegiada. Sería un escándalo inaceptable en ese país, Faro de la Libertad (TM).
#39 No apruebo, como es lógico, que pongas en duda mi inteligencia. Pero lo que desde luego denosto es tu manifiesta incapacidad para detectar el sarcasmo.
#2 No seamos tan críticos ni neguemos sus méritos y visión de negocio. Supo invertir en petróleo justo antes de que el presidente de EE.UU. atacara Irán. Eso es olfato.
#26 Si no hace nada, mal, y si lo hace es por electoralismo. Yo también estoy convencidísimo de que ha sido gracias a Feijoo, ese gran hombre que entre otras cosas se enfadó mucho cuando Sánchez se negó a colaborar en la invasión de Irán, mientras se quedaba solito cuando Reino Unido, Francia, Italia y Alemania también se negaron unos días después. Un genio de la política.