El banco central de Francia (Banque de France) tenía en Nueva York 129 toneladas de lingotes de oro antiguos y no estándar, lo que representa aproximadamente el 5 % de sus reservas totales de 2437 toneladas. Estos lingotes no cumplían con los estándares internacionales modernos (por ejemplo, en cuanto a tamaño, pureza o certificación).
En lugar de lidiar con las molestias y el costo de refinarlas y enviarlas a París, vendieron los lingotes a precios récord del oro (que alcanzaron un máximo cercano a los 5.589 dólares por onza entre julio de 2025 y enero de 2026) y compraron lingotes equivalentes que cumplen con las normas modernas en el mercado europeo, los cuales ahora se almacenan en París.
La cantidad física de las reservas se mantuvo igual, pero la venta generó una ganancia de capital extraordinaria de 12.800 millones de € (precio de venta frente al valor contable histórico). Se trata de una mejora práctica, no política, totalmente concluida, y ahora todo el oro francés se encuentra en manos nacionales.
No entiendo muy bien las críticas a este sistema, cuando solo le veo ventajas para todo el mundo y para el planeta. Soy usuario de Instacart y es una maravilla, especialmente desde que trabajo desde casa. Yo estoy dispuesto a pagar entorno a un 20% más porque me traigan la compra a casa (encima puedes dejar propina por si quieres pagarle más) y otra persona está dispuesta traerme la compra por ese dinero, la cual se adscribe voluntariamente al servicio y trabaja las horas que quiere. Además es bastante más ecológico que un sistema optimice los repartos por zonas porque el repartidor lleva más de una cesta de la compra, en vez de ir cada familia con su coche.
La opción contraria sería que yo tenga que ir a comprar con mi coche y que el repartidor no tenga trabajo. En serio, que alguien me diga cuál es el problema de este servicio.
En lugar de lidiar con las molestias y el costo de refinarlas y enviarlas a París, vendieron los lingotes a precios récord del oro (que alcanzaron un máximo cercano a los 5.589 dólares por onza entre julio de 2025 y enero de 2026) y compraron lingotes equivalentes que cumplen con las normas modernas en el mercado europeo, los cuales ahora se almacenan en París.
La cantidad física de las reservas se mantuvo igual, pero la venta generó una ganancia de capital extraordinaria de 12.800 millones de € (precio de venta frente al valor contable histórico). Se trata de una mejora práctica, no política, totalmente concluida, y ahora todo el oro francés se encuentra en manos nacionales.