Frasier Crane se robó el show en Cheers. Luego, en Frasier, todavía mejoró.
El actor es una prueba más de que artista y obra pueden disfrutarse (y repudiarse) perfectamente por separado.
Estamos faltos de un servicio de software libre, gratuito y con alojamiento a cargo de los estados que facilite a cada ciudadano una buzón de correo y un espacio mínimo digno para relacionarse con la Administración y otros ciudadanos. También debería incluir un calendario y un sistema de mensajería instantánea.
No es tanto, de acuerdo que no podría igualar los servicios ni el tamaño de almacenamiento de empresas como Google, Apple o Microsoft, pero los estados de Europa deberían cubrir un mínimo las necesidades de comunicación de sus ciudadanos.
#3 Extremista.
Dicho esto, está claro que el enfermo que ha matado al gato debe pagar por el crimen que ha cometido. Pero tenemos que tener claro que no ha matado a un humano y que la traslación "se lo ha hecho a un animal, se lo haría a un humano" es falsa.
Cuando internet deje de existir, si entonces no estamos dándonos de palos y tirándonos piedras, metidos en cuevas, y si me pilla vivo y con electricidad, me sobrará con mi lector de libros cargado a tope con ebooks que me ha dado mi prima Anna.
#17 pues nada, que se dice: el imperio [indíquese lo que proceda: británico/romano/ruso/asirio/mongol/español/azteca/inca/...] cometió atrocidades. Hecho. Sin problema. ¿Y?
Pero ¿pedir perdón? ¿por qué? ¿quién? ¿a quién?
No conozco un solo caso en la Historia en el que un pueblo que haya dominado sobre otros lo haya hecho de modo pacífico, de la mano de los pueblos vasallos.
Los mexicas, los incas... ¿Fueron imperios que crecieron sin aplastar a otros? ¿Han pedido perdón sus descendientes o alguien en su nombre por las atrocidades que cometieron?
Pues eso.
#4 no creo que sea tan sencillo como eso de que las chicas de esta generación estén hasta el higo de asumir la mayoría de tareas frente a parejas que hacen menos. Debe haber algo más. Y creo que falta análisis y autocrítica, veo demasiado enroque en las posiciones de la izquierda y movimiento feminista.
#17 en aquel entonces yo dejé de jugar con el ordenador. De hecho, dejé el ordenador. No teníamos dinero para comprar un PC para "hacer los trabajos del cole" y una consola ni de coña. Pasaron años hasta poder pillar un ordenador y ni de coña era para gaming.
Linux en el escritorio. Para trabajar. Para tener mis documentos, fotos, vídeos, backups.
En el salón, una PlayStation para jugar lo que me gusta: single player, RPG, acción, tercera persona. Y la Nintendo los niños.
Aquí no cabe Windows, y menos con su bloatware Xbox.