Es que la frase de no es qué mundo vamos a dejar a nuestros hijos, si no, qué hijos vamos a dejar a este mundo, me empieza a ganar, y eso que yo lo he hecho bien como padre
#5 no he justificado nada, he hablado de mí, y he puntualizado mi percepción de que de otros vicios más peligrosos no se diga nada.
Niños, no toquéis las drogas, ninguna.
Meneame en todo su esplendor