Disfruten lo votado en el Imperio. Luego nos dan lecciones de derechos humanos mientras subcontratan la barbarie a empresas privadas en Texas. Irónico que el país de la 'libertad' use tácticas de la Edad Media.
#23 hasta los fascistas italianos y alemanes tenían la cara descubierta cuando hacían sus barbaridades, porque les daba orgullo. Así que calculo que si, se sentirían ofendidos los fascistas.
#11 Desde una perspectiva junguiana, lo que vemos en Fort Bliss no es un error del sistema, sino la irrupción de la Sombra Colectiva. El Estado, que se presenta ante el mundo como el arquetipo del "Padre Protector" (la democracia, el orden, los derechos), proyecta su propia barbarie reprimida sobre el "Otro" (el migrante).
Es el trauma de una civilización que, al haber asesinado a Dios y a la comunidad, solo encuentra su identidad a través del ejercicio de la fuerza sobre la "nuda vida". Estamos ante la metástasis del logos occidental: cuando ya no queda nada que conquistar fuera(porque lo que les queda para aniquilar tienen con que responder), el sistema se dedica a triturar la carne de los "excluidos del banquete globalista".
#110 hay que recordar que en periodos de guerras o poca abundancia estar algo por encima del peso ideal era considerado algo muy atractivo por lo que daba a entender de uno.
#2 La riqueza se triplica, dicen, pero tranquilos: seguro es mérito, talento y espíritu emprendedor… nunca rentas, monopolios ni Estados arrodillados. El mercado libre, es como ese animal místico que socializa pérdidas y privatiza orgasmos.
Después vendrá el coro habitual: que no hay dinero para salarios,
que las pensiones son inviables,
que hay que ajustar, recortar y “modernizar”. Curioso: cuando la riqueza sube como cohete, la redistribución siempre se cae del mapa.
#24 Lamento pinchar tus sueños imperialistas, maldito español (chiste), pero es Argentina:
En 1818, durante la Guerra de Independencia, el corsario franco-argentino Hipólito Bouchard lideró una expedición naval de las Provincias Unidas del Río de la Plata que izó la bandera argentina en Monterrey, California, por unos seis días, convirtiéndola brevemente en territorio bajo control argentino. Bouchard bombardeó el fuerte español, desembarcó con sus tropas, derrotó a las fuerzas coloniales y liberó prisioneros en Santa Bárbara y San Juan Capistrano. Este episodio histórico, parte de una campaña para debilitar el dominio español en el Pacífico, es recordado como un hito poco conocido de la lucha independentista.
#170 Lo del 15M es casi tierno en su ingenuidad. No fue aplastado no porque “vivamos en democracia” (palabra comodín), sino porque no amenazó seriamente la estructura del poder real. Cuando las protestas tocan nervios estratégicos (mirá Cataluña, mirá Grecia) la porra democrática aparece bastante rápido. La diferencia no es moral, es de intensidad y de intereses…
#170 Reza Pahlavi, hijo del último Shah de Irán, se reunió con líderes israelíes en abril de 2023, incluyendo a Benjamin Netanyahu e Isaac Herzog, en una visita histórica que buscaba reconstruir lazos entre Irán e Israel. Fuentes detallan encuentros en el Muro de las Lamentaciones con la ministra de Inteligencia Gila Gamliel y ceremonias en Yad Vashem.
#151 Nadie dijo (al menos yo no) que toda protesta en países no occidentales sea teledirigida por potencias externas, como si la gente fuera ganado con wifi. Eso sí sería paternalismo. Lo que sí digo es que cuando una protesta se articula, se amplifica y se convierte en “opción política legítima” solo cuando encaja con intereses geopolíticos ajenos, conviene desconfiar. No de la protesta: del marco.
Tu ejemplo del 15M es revelador… y justamente confirma el punto. No fue aplastado porque no tocó nervios imperiales. Irán sí los toca. Esa es la diferencia incómoda que nadie quiere admitir porque arruina la fábula del universalismo moral.
El colonialismo contemporáneo no opera diciendo “estos pueblos son tontos”, sino algo más elegante: “estos pueblos son legítimos cuando desean exactamente lo que nosotros deseamos”. Si protestan contra un aliado, silencio. Si protestan contra un enemigo, romanticismo revolucionario en HD.
Pensar no es negar la voluntad de los pueblos. Es negarse a creer que las potencias la respetan. Recordemos que lo que Occidente propone es volver a una monarquía con el hijo de un torturador y asesino ya conocido y depuesto.
#65 Nadie acá está defendiendo al régimen iraní actual. Es autoritario y represivo. Punto. Pero convertir esa crítica en un cheque en blanco para una “liberación” tutelada desde afuera (con un heredero del Shah como souvenir) es repetir el mismo guion colonial con distinto narrador. El problema no es solo qué régimen cae, sino quién escribe el guion del día después. Y ahí Occidente nunca fue un espectador inocente, sino el productor ejecutivo
#104 No, no defiendo al régimen iraní. Lo que hago (y ahí parece que te mareás) es no confundir crítica con alineamiento, ni destrucción con solución. Señalar que el “día después” suele ser peor no es cobardía: es memoria histórica, esa cosa molesta que arruina los entusiasmos morales rápidos.
Decís que hablo de “los males que vendrán”. Claro que sí. Porque vinieron siempre. Irak, Libia, Afganistán: derrocados los malos oficiales, llegaron los buenos… saqueo, guerra civil y Estados fallidos. Si eso te parece propaganda del régimen, el problema no es mi postura, es tu alergia a los hechos me parece.
Lo de “nacionalista” ya roza lo cómico. Soy precisamente lo contrario de lo que denunciás: desconfío tanto del nacionalismo local como del internacionalismo armado que se cree ético porque habla inglés. Vos, en cambio, reducís la política a una moral binaria: bueno el que dispara de mi lado, malo el que recibe del otro. Eso no es universalismo, es tribalismo con powerpoints berretas.
Y lo de “cobarde” es simpático. Cobarde es repetir consignas cómodas desde lejos, pidiendo que otros pongan los muertos para que uno pueda sentirse virtuoso en un foro. Pensar las consecuencias no es miedo: es negarse a jugar a la revolución ajena como si fuera un hobby.
Así que insistí tranquilo con las etiquetas. Nacionalista, cómplice, tibio… decí lo que quieras. Es más fácil insultar que explicar por qué cada intervención occidental termina en desastre y aun así seguís pidiéndola como si esta vez, mágicamente, fuera distinta.
Pero claro: cuando la realidad no encaja, se acusa al mensajero. Clásico.
#101 Decís “derribar inmediatamente al régimen” como si la historia fuese un videojuego y el botón Reset trajera democracia liberal en la siguiente pantalla. Curioso: ese reflejo intervencionista siempre viene envuelto en un discurso moral universal… pero aterriza, casualmente, donde conviene a Washington, Tel Aviv o Londres. Nunca falla.
Nadie acá está defendiendo al régimen iraní actual. Es autoritario, represivo y agotado. Punto. Pero convertir esa crítica en un cheque en blanco para una “liberación” tutelada desde afuera (con un heredero del Shah como souvenir) es repetir el mismo guion colonial con distinto narrador. El problema no es solo qué régimen cae, sino quién escribe el guion del día después. Y ahí Occidente nunca fue un espectador inocente, sino el productor ejecutivo.
Preguntás quién es “Occidente”. No es una abstracción metafísica: son Estados que hablan de autodeterminación mientras imponen sanciones, bloqueos, golpes blandos o duros según convenga. Los mismos que lloran por los derechos humanos en Teherán y los olvidan en Gaza, en Riad o en Guantánamo. Coherencia selectiva: deporte olímpico.
Traer de vuelta al Shah (aunque sea versión Junior) no es “dejar decidir a los iraníes”, es condicionar la decisión desde el vamos. Cuando el menú político lo financian otros, la elección ya viene trucada. Eso no es soberanía: es outsourcing del poder.
Tu crítica al nacionalismo es correcta… pero incompleta. Porque hoy el nacionalismo más eficaz no es el local, sino el imperial, el que se disfraza de valores universales y convierte sus intereses en moral obligatoria. No es “nuestro bando” contra “el suyo”; es una estructura que necesita caos ajeno para sostener orden propio.
Así que no: ni nostalgia monárquica patrocinada por misiles inteligentes, ni defensa ciega de un régimen clerical oxidado. La salida (si es que existe) no va a venir ni de un príncipe exiliado ni de una bomba humanitaria. Va a ser lenta, conflictiva y, sobre todo, no exportable en contenedores con bandera ajena.
Todo lo demás es repetir la historia… pero con buena conciencia y pésima memoria.
#99¿entonces volver al hijo del asesino monárquico? Que es lo que plantea Occidente inmiscuyéndose en política interior de un país.
Mohammad Reza Pahlavi, el último Shah de Irán (conocido como el “shah viejo” en referencia a su largo reinado), es acusado de haber ordenado o permitido matanzas y represión violenta contra opositores durante su gobierno (1941-1979). Su régimen utilizó la policía secreta SAVAK para torturas, ejecuciones y asesinatos de disidentes políticos, comunistas, islamistas y otros críticos. Eventos clave incluyen la masacre de la Plaza Jaleh en 1978, donde el ejército mató a decenas de manifestantes.
Represión principal
La SAVAK, creada con apoyo de la CIA, fue responsable de miles de detenciones arbitrarias, torturas y al menos cientos de ejecuciones confirmadas, aunque las cifras totales varían entre 300 y miles según fuentes. Durante la Revolución Islámica de 1978-1979, las protestas fueron reprimidas con violencia, causando entre 540 y 2.000 muertes según estimaciones independientes, o hasta 60.000 según el gobierno posterior.