Fernando Clavijo es un mentiroso compulsivo. Llegó a decir en el Parlamento que la Ley Canaria de Educación, que obliga a invertir el 5% en Educación, y que se incumple, era una "recomendación no obligatoria".
Ya. Claro. Los "motivos ideológicos" los tiene el gobierno por querer cerrarlas. No la Comisión de Peticiones por querer mantener un sitema obsoleto y ruinoso de generación de energía.
España ha dado lecciones a Europa sobre un mejor modelo energético. Y estos siguen a su rollo.
En Canarias también lo hacen. Solo que primero construyen carreteras y aceras. Luego la justicia declara no urbanizable el suelo donde alguien ya dio un pelotazo ilegal y luego se quedan abandonadas calles con farolas en medio de la nada.
La meritocracia puede estar amañanada o corruppta en muchos sentidos, y ser muy imperfecta. Pero es miserable decirle a alguien cuya única vía de escape y de ascenso social pueda ser ella, que ni lo intente, que se despreocupe. Que ni la busque porque la meritocracia no existe. Hay becas a los estudios, becas Erasmus, oposiciones, concursos de estabilización, que se resuelven a través de la meritocracia.
Es como decir que la justicia no existe porque haya corrupción judicial y muchos intereses de por medio.
¿Cuál es la alternativa realista que se pone encima de la mesa si solo se lanza ese mensaje? ¿Quédate en tu casa jugando a la Play?
Pablo Iglesias es uno de los ferviente defensores de negar la meritocracia. Menos cuando tiene que presumir en las redes sobre haber conseguido plaza de profesor en la universidad. Ahí, vaya por dios, la meritocracia resucita cual yisus después de muerto para sacar peco de sus méritos...
Vamos, que no existe, pero para los demás.