Toyota decidió darse un tiro en el pie rechanzando meterse en el coche eléctrico y decantándose por el cuento del hidrógeno, cuando era evidente que era un disparate de estrategia. ¿Ahora se quejan? Personalmente, llevo cargando más de 5 años mi coche eléctrico. Hubiera comprado un Totoya si lo hubiera habido.
Y esa será su perspectiva. Los sindicatos no siempre hacen bien su trabajo. Solo hay que ver la hostia que se pegó CCOO en Cataluña llegando a un acuerdo con el Govern que luego fue mayoritariamente rechazado por el profesorado. Que algo a un sindicato le parezca bien, no tiene por qué significar que sea bueno o vaya a ser apoyado por quienes representan. Y no sería la primera vez en el caso de CCOO, ni CCOO el único sindicato que se viera en ese situación.