#4 Yo que soy drogadicto y un maníaco del sexo. Aunque la mejor que me ha pasado con una fanática religiosa (mi hija se sigue descojonando varios años después) es una vez que una llamó a la puerta una Semana Santa, y cuando abrí me empezó a soltar el rollo de las fechas en que estábamos y blablabla hasta que se fijó en que llevaba una camiseta de Satanic Surfers y pegó un salto hacia atrás digno de una gimnasta deportiva y salió por patas