Por declaraciones similares sobre Pedro Sánchez hay gente en la cárcel, y en algunos casos en un whatsapp privado, ni siquiera de forma pública en una televisión nacional.
Ahora veremos si la Fiscalía del Estado también persigue estas declaraciones igual que persiguía similares sobre su jefe en la Moncloa.
El palanganero por excelencia de la transición, estuvo informado, vió, oyó todo lo que sucedió y como buen siervo y mercenario solo transmitió y comunicó lo que interesaba al poder. Al menos Anson con los años ha sabido reconocer cual fue su lugar y desliza alguna verdad de vez en cuando.
Lo explico porque me parece que hay un poco de confusión con esto.
No es que Manu Sánchez "robara" chistes, es que en 2005 en Canal Sur el sistema era así: el programa (de Tomás Summers) ponía los guiones y los chavales ponían la cara.
Muchos de esos textos eran "material de catálogo" de productoras que circulaba por varias cadenas o que escribían los mismos guionistas que trabajaban para El Club de la Comedia. Legalmente no había lío porque los derechos eran de la productora, no del cómico, y en esa época nadie comprobaba si un monólogo de Piedrahita se reciclaba en una autonómica con acento de Dos Hermanas.
Manu era un mandado que interpretaba lo que le daban. Precisamente por eso pegó el carpetazo y montó su propia productora (16 Escalones) en cuanto pudo: para dejar de ser un busto parlante y empezar a escribir su propio material de crítica social y política. El cambio de nivel de sus inicios a lo de después es la prueba de que se hartó de leer guiones ajenos.
Ahora veremos si la Fiscalía del Estado también persigue estas declaraciones igual que persiguía similares sobre su jefe en la Moncloa.
Lo explico porque me parece que hay un poco de confusión con esto.
No es que Manu Sánchez "robara" chistes, es que en 2005 en Canal Sur el sistema era así: el programa (de Tomás Summers) ponía los guiones y los chavales ponían la cara.
Muchos de esos textos eran "material de catálogo" de productoras que circulaba por varias cadenas o que escribían los mismos guionistas que trabajaban para El Club de la Comedia. Legalmente no había lío porque los derechos eran de la productora, no del cómico, y en esa época nadie comprobaba si un monólogo de Piedrahita se reciclaba en una autonómica con acento de Dos Hermanas.
Manu era un mandado que interpretaba lo que le daban. Precisamente por eso pegó el carpetazo y montó su propia productora (16 Escalones) en cuanto pudo: para dejar de ser un busto parlante y empezar a escribir su propio material de crítica social y política. El cambio de nivel de sus inicios a lo de después es la prueba de que se hartó de leer guiones ajenos.