#0 Interesantísimo artículo. Muchas cosas a destacar, por ejemplo, esta: Si la sensibilidad lingüística, el tono y la interpretación cultural han caído, ¿qué me hace pensar que la escritura creativa, el periodismo o el análisis crítico están a salvo? Es muy probable que después desfilemos los demás..
#1 Pues he hecho un esfuerzo, lo he visto y de pobre chica, nada. Les ha dado en donde más les duele, hablando con absoluta tranquilidad y dejándolos en ridículo...
#2 Eso es cierto si te refieres al roscón normal, que se come todo el año, pero el de Reyes sí que lleva agua de azahar, (al menos el de Habaziro, en Coruña).
#4Si la vara de medir fuese la ausencia de democracia, Estados Unidos no recibiría con alfombra roja a Vladímir Putin ni sostendría sin pudor a las monarquías autoritarias del Golfo, o criticaría con la dureza que lo hace, las democracias europeas. La democracia nunca ha sido el criterio; ha sido, como mucho, una coartada cuando convenía.
#4“prefiero volver a mi país” qué fácil parece todo… Se ve que no has tenido, (o se te ha olvidado o no te interesa recordar) que en su momento millones de españoles también se fueron a otros países, pasándolas putísimas muchos de ellos, y que aguantaron de todo, racismo y odio incluido. Y no regresaron porque si hubieran vuelto a su país, España, probablemente o se los hubieran cargado sin más o se hubieran muerto de hambre. O de vergüenza…
#4#5 Parece ser que el “palomo” ese tenía nombre: En el siglo II existió un filósofo griego llamado Celso que era muy crítico del cristianismo. Él escribió un ensayo dando como verdad una historia de que María había quedado embarazada de un soldado romano llamado Tiberio Julios Abdes Pantera.
La paradoja es que muchas aerolíneas cobran un suplemento por elegir asiento, incluso si es un "asiento de ventana" sin ventana. Algunos pasajeros ya han presentado quejas —y hasta demandas— en Estados Unidos por no haber sido informados.
Afortunadamente, existen herramientas para evitarlo. Por ejemplo, sitios como SeatGuru permiten ver el mapa real de asientos de cada vuelo, indicando cuáles tienen vista y cuáles no. Consultarlo antes de pagar puede ahorrarte una sorpresa desagradable y, de paso, unos euros mal invertido