el algoritmo come de lo que le das. si lees bazofia, te sugiere más bazofia, si lees clásicos, te sugiere más clásicos, y así con todo. que las editorialillas que inundan de novedades los supermercados de libros (que no librerías) se hayan apuntado al carro de sacar libros como quien hace churros, pues vivan las churrerías, pero alta cocina, literatura de verdad, no es. para gustos los colores, pero no culpemos al algoritmo