Ya casi todo el mundo puede localizar el estrecho de Ormuz en un mapa y entender la valía de su emplazamiento gracias a la actual guerra, aunque de lo que no se oye hablar es de su larga historia de pertenencias, entre las que cabe destacar, por lo que nos toca, los años que estuvo bajo jurisdicción de los reyes españoles, desde Felipe II hasta su nieto Felipe IV, que lo perdió en 1622. Se puede afirmar —con muuuchos matices— que, durante unos años, Ormuz también fue territorio español.