Con su intervencionismo en Venezuela, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha abierto la caja de los truenos en el frágil equilibrio geopolítico internacional. Si Washington puede aplicar su doctrina de seguridad nacional al resto de países con toda impunidad y convertir a cualquiera de sus vecinos en eventual presa de sus intereses económicos y estratégicos, las otras dos superpotencias, China y Rusia, ya no tienen ninguna cortapisa para hacer lo mismo. Pekín puede redoblar su presión para doblegar a la díscola Taiwán y Moscú puede l
|
etiquetas: donald trump , china , rusia , venezuela